Jejeje, había visto teléfonos con muchas formas pero éste me gusta especialmente.
No me gusta la música de
violín especialmente pero es verlo así tan pequeñín, tan de color violín y tan apañao con sus cuerdinas y eso que no sé, me hace mucha gracia.
¡
Cama flotante muy cara no, muy carisísima porque cuesta 1.200.000€! ¡Menudo soponcio!
La gracia está en que está imantada y se mantiene suspendida en el aire con la ayuda de cuatro anclajes que salen de “las cuatro esquinitas que tiene la
cama”
Ah que no es tan alarmante la cosa, que hay otra versión tamaño escala que sólo cuesta 115.000 eurines de nada. Ésta es la que nos vamos a comprar casi todos, ¿a que sí?
Felpudo para gente con buen humor, de esos que se ríen hasta de su sombra (la
Señorita Rottenmeier no entra en el grupo).
Muy verde y muy agujereado, serviría para los golfistas novatos “por aquello de practicar un poco antes de echarse la siesta los fines de semana y presumir de tener kit golfista con todos los palos y eso, delante de los vecinos de la urbanización”.
“Fua, fua, fua y requetefua” Jeeejejeje ¡Me encanta!
Qué gracia tiene esta sábana, que se llama
Karmasheetra.
Ya el nombre nos da una pista de cuál es su función en el mundo, así que sin tener que pensar mucho y viendo el estampado, es como que en seguida nos damos cuenta de para qué sirve (aparte de para vestir la cama, claro).
Pues eso, que el
Twister quedó atrás en el mundo de los adultos para pasar a Karmasheetra, la sábana de las posturas.
“Pues muy majas” que son estas
velas en forma de pincel, “son tan majas” que da pena pensar en encenderlas y afear la imagen de pinceles perfectos que tienen.