Cuando se agota se recarga, o sea que es como si se comiera un cordero asado que le diera energía suficiente para poder seguir adelante con ánimo.
La forma me hace mucha gracia, porque el pie es una copa de vino cubierta con una tulipa de cristal, que parece la tapa de una quesera ¡Vaya mezcla!
La hay en dos acabados, dorado y plateado y existe la posibilidad de hacer grabados en el cristal de la tulipa, para poder dejar “mensajitos” o como regalo promocional.
Se puede comprar online por
199€ que no es barato, pero supongo que lo de los “no cables” hay que pagarlo, ¿no? Pues eso.
Hay que ver a lo que dedica mucha gente parte de su tiempo, de todo se puede sacar una afición o un nuevo proyecto ¡Me encanta!
A
un señor al que le gustan mucho los bonsais, se le ha ocurrido hacer música con ellos (algo así como a quien le gustan las guitarras y eso). Parece raro y que no puede ser y sí, es raro pero puede ser. Al fin y al cabo es que los bonsais son árboles muy completitos…
Aquí tenéis el vídeo de la demostración del “toing toing” del bonsai.
Igual estas
fundas para almohadas tan moviditas, son para aquell@s a los que les encantaría sentirse como Paris Hilton, Madonna, Cristiano Ronaldo o por qué no “el chófer de Isabel Pantoja”.