Nada, que en algunos sitios les gustan los tacones hasta límites tan insospechados que hasta los usan para plantar cactus y todo…
Todo depende de lo cómodos que sean los zapatos y si son de esos que resultan un horror para los pies, siempre se pueden relegar a ser
macetas ¿No se usan para beber champán en las bodas?
Pues eso…
La verdad es que estos de las fotos son monísimos para hacer de maceta, que por otra parte es lo que son, lo de que a nosotros nos sirvieran los nuestros con “fin jardinerístico” dependerá de si transpiran o no, jajaja.
El tiempo vuela sí, y por eso lo mejor para representar esta expresión es fabricar un
reloj (que por cierto, si no me estoy quedando cegata parece un plato y es como un poco desagradable) redondo, blanco y con moscas por todas partes, grandes y pequeñas y de todas las edades…
Aunque lo de las edades no lo hemos podido comprobar, claro…