Ver esta mesa me ha recordado a esos momentos “tan coñazo” para mi, porque nunca me gustó “la aguja”.
Lo que está claro es que quien haya hecho esta
mesa que lleva punto de cruz incluido no piensa lo mismo que yo, en cuanto a mi “no afición costurera”.
Tiene mucho mérito sí, sobre todo porque supongo que los agujeros hay que prepararlos de antemano (es decir, paciencia de sant@) poque coser en madera es como que… no.
A mi me ha costado darme cuenta al primer golpe de vista, pero mirando mirando claramente se ve un
mono, bueno un “monazo malas pulgas” porque tiene una expresión como de “pocos amigos” que da sustito…
Nada, una
mesa ideal para la oficina de una revista de moda, en la que todos siempre están “muy monos”.
Del salón o de donde sea, el caso es que son
mesas hechas con señales de tráfico, altas y bajas, para comer o para tomar café o para lo que sea.
Piii piiiiiiiiii, ¿no ves que está prohibido adelantar? Lo siento pero la multa te la tengo que poner, así que no llores a ver si te vas a deshidratar.
¿Que viene el malo y no quieres que te pille? ¿Que estás jugando al escondite y no sabes dónde ir? Pues en situaciones de este tipo, lo mejor sería tener a mano una mesa como ésta, “una mesa/casa”.
Me muero de la envidia por una, no lo puedo remediar, me encantaría probarla y aunque sería un poco claustrofóbica no me importaría jugar al escondite con una de éstas cerquita.
Nada, que no se me va el espíritu de la niña “esa” que llevo dentro, ni las ganas de cotillear juguetes nuevos. Jejeje
La mesa está en el exterior del edificio de química en la Wake Forest University de Winston-Salem de Carolina del Norte, o sea en un lugar muy apropiado por lo de la química y eso digo…