Pues eso, que parece que esta silla
flota en el aire pero pro supuesto no es así, porque no es la silla de
David Copperfield que si lo fuera igual sí que flotaba… Es el efecto óptico que produce el metal que llevan las patas al final, en la parte más cercana al suelo.
Claro que si hablamos de efectos ópticos también podría ser la silla de David Copperfield, porque ¿acaso hace magia de verdad? ¿Acaso existe la magia de verdad?
Huyyuyui, me planto que si no me voy a meter en un berenjenal…
Marvelous es una mesa de madera que a simple vista parece normal, como un poco recargada con mucho labrado y eso pero normal.
Pues si la vieran los de
El Hormiguero se les caería una lagrimita por la envidia de conseguir un circuito para canicas que parece que funciona muy bien (les pasaría con ésto o con cualquier cosa que funcionase en condiciones… Pobres…).
En fin, que ésto es obra de
Ontwerpduo y que han hecho un vídeo y todo porque verlo tiene como mucha más gracia, claro.
Sí sí, pero con brazos que aunque son de madera parecen de verdad.
Un poco
bastante tétricas, ¿no? Éstas se podían haber usado por lo menos por lo menos una de ellas en
Poltergeist, para ponerla delante de la tele… y otra en “El brazo que mece la cuna” (por aquello del momento mecedora ).
No sólo es una silla peluda creada por el equipo de diseño Baron & Baron, sino que además tiene trenzas ¡Increíble!
Si parece
Dumbledore en
Harry Potter, si le arrastran las greñas y todo. Y después quién limpia eso, ehhh.
No sé si se vende pero que nadie me regale ninguna ni me inviten a una boda en la que las sillas sean de éstas porque sí o sí, pelos en el consomé (aunque sean sintéticos) seguro que los habría, y como no son largos… Aggg
Belkiz Feedaway, tronas de cartón para los niños, un invento muy reciclable, muy ecológico y supongo que más barato, para los padres o para quien tenga “el honor” de regalarla, que las típicas tronas aparatosas y más duras que una piedra…
Hay qué ver cómo evoluciona todo ésto de la ecología. Ahora cuando la trona ya no haga falta, podemos convertirla en una bola de cartón y listo, ya no hay que dejarla en el trastero ocupando un sitio con algo que nunca más vamos a volver a usar.
Porque la vida no está como para tener hijos a tutiplén…