Ésta es la originalidad de
Take Out, que se supone que te puedes llevar los cajones de viaje y en realidad es así pero igual sólo si el viaje es “al piso de abajo”, porque las maletillas son un poco enanas como para pensar en viajes más largos, ¿no?
En cualquier caso no deja de ser un mueble súper original y no le vamos a quitar mérito, que para viajar ya están los maletones esos que “por grandes” hay que facturar en todas las compañías aéreas, que si se enteran de que ésto existe quizá también habría que facturar los “cajones-maleteros” ¿por duros, por ejemplo?
Lo mejor es lo de los cajones, porque están colocados estratégicamente en zonas un tanto comprometidas. Pectorales, abdominales y culos son los sitios elegidos para guardar… ¿los sujetadores, las bragas y los calzoncillos? Es lo único que se me ocurre…
Pues eso, que parece que esta silla
flota en el aire pero pro supuesto no es así, porque no es la silla de
David Copperfield que si lo fuera igual sí que flotaba… Es el efecto óptico que produce el metal que llevan las patas al final, en la parte más cercana al suelo.
Claro que si hablamos de efectos ópticos también podría ser la silla de David Copperfield, porque ¿acaso hace magia de verdad? ¿Acaso existe la magia de verdad?
Huyyuyui, me planto que si no me voy a meter en un berenjenal…