Parece inofensiva pero es una “
bola demoníaca” que podría sacar de quicio al más pintao.
Una vez que se cuelga “del árbol de la dulce
Navidad“, se dispara un dispositivo que hace que emita ruidos de lo más desagradable como el sonido de los grillos o la risa de un elfo, que según nos dan a entender no debe de ser “así preciosísima”. Tendremos que fiarnos de los “expertos en elfos” que sabrán muchísimo mejor que nosotros cómo suena la risa y es que será que cenar con ellos los sábados por la noche fomenta el conocimiento de ruidos y eso quieras que no une mucho…
Total, que la bola es como para regalársela a tu peor enemigo con la excusa (más bien mentira) de firmar la paz y que después “se cague en tu padre”, porque ten claro que éso lo que haría…
A partir de “ya” la Navidad nos acecha por todas partes y sin remedio alguno. Tanto nos persigue que es inevitable que fotos como ésta pasen desapercibidas…
Vamos a ver, señores dueños de la casa de la foto… que vestir a los
toalleros de Papá Noel no es navideño, es horroroso y seguro que da picores. Que el hecho de que vuestra vecina “Mari Puri” vista a su perro de “reno en nochebuena”, no quiere decir que tengáis que organizar una competición de “a ver quién sufre más en Navidad, que no”. Que ni está bien que sufra el perro ni vosotros tampoco, que lo de que por sufrir te toca el gordo de la lotería es mentira y que ni si quiera al hacer ese sacrificio decorativo os van a perdonar “lo malo” para que entréis en el cielo de los “buenos navideños”…
El titular del post de hoy puede que no sea del gusto de los miembros de la RAE pero es que es así como estoy, “flipada” y como yo soy muy natural y muy de la sinceridad pues me expreso “tal y como me sale de lo más profundo de mi ser”, oiga.
¿Que por qué estoy flipada? Pues porque hace unos días recibí un email del equipo de
mipuf.es en el que me decían que “les fliparía” aparecer en Blogar Dulce Blogar con uno de sus productos y dicho y hecho aquí estamos, sólo que la que más “flipa” desde que recibí el puf que me mandaron “para hacer la cata” soy yo.
Me han mandado el modelo
Puf Pera XL Arcoiris, ese es del que disfruté anoche quedándome dormida en él como si fuera un bebé de diez meses o un poco menos si acaso, jajaja. Que es un puf, sí lo es, lo de la pera también lo es (la forma habla por sí sola), arcoiris sí sí (los colorinchis y la alegría son obvios para todos) ¡Pero es que lo de XL es una verdad como un templo! ¡Grande grandísimo y cómodo comodísimo! Vale que yo no soy Conan el Bárbaro pero es que vale para todos los tamaños y doy fe de que lo han probado “personajes” más grandes que yo y corroboran lo que estoy diciendo sin poner ninguna pega.
Total que después de la emoción del primer momento y eso, lo miro y lo remiro y pienso “oye pues mira tú por dónde que este invento está muy bien hecho y todo” Relleno de bolitas de esas que se aplastan y después vuelven a su sitio, hecho de polipiel que es fácil de limpiar (muy recomendable para los alterados del fútbol que tiran la cerveza en los momentos de emoción total) y dobles costuras por todas partes (esas no se escapan ni a la de tres ni a la de cuatro).
Y yo me pregunto… ¿Cuántas películas veré en mi nuevo puf? Pues muchas muchísimas oiga y la verdad es que es nuevo y en mi caso único porque antes no tenía ninguno Y… ¿Cuántas noches estrelladas voy a disfrutar en la terraza con el culo sentado en mi puf a partir del verano que viene? Pues todas las que tengan estrellas porque en cuanto llegue el veranito saco el puf a la terraza y de ahí no se mueve…
Al final ésto se resuelve en que una vez descubierto el mundo del puf “desde mis propias carnes” digo, estoy encantada y “flipada” de la vida, pero es que si me doy una vuelta por
mipuf.es y veo que también tienen
mesas,
sofás y que se pueden personalizar diseños al gusto del consumidor, ésto es un “no parar” de ver cosas que me gustan tanto ¡Que quiero una de cada!
Gracias a
mipuf.es por mandarme este regalo caído del cielo, aunque sabemos que lo han sacado de su almacén pero así queda como más impactante y eso… jajaja.
Y por otra parte y “a quien quiera darse por aludido” le digo que la Navidad está a la vuelta de la esquina y que ir pensando en un juego de mesa y
pufs terraceros por aquello de hacer regalos útiles y eso no estaría nada mal… Yo doy pistas y después…
Érase una vez un Reno Rudolf, que debido a lo cansado que resultaba “dar tantas vueltas en Navidad”, decidió convertirse en un
kit para forrar la taza del baño, que era mucho más “estático” que eso de volar por el cielo en trineo…