¡Qué grandísima idea! ¡Postales que se convierten en un jardín!
PostCarden me parece un regalazo de lo más original, cuesta 8,5€ y quien lo reciba se sorprende, seguro.
Un buen día vacías el buzón y te encuentras con una postal, que es algo que te sorprende porque ya no se lleva mucho, pero tú la subes a casa y cuando empiezas a leer… ta chán… Viene con unas semillas que crecen en unos días, sólo añadiendo un poquitín de agua ¿No es una idea genial?
Huy a mi me ha encantado, un
jardín en una postal quiere decir pocos cuidados pero sigue siendo un jardín para los que no lo tenemos, ¿no?
Hoy la cosa va de “gigantismo”, corazones gigantes y ahora rosas también.
¿Os imagináis regalando
un ramo de rosas como de 1,60m de alto por San Valentín? Pues parece que este regalo existe y que las rosas se cultivan en una granja de Ecuador, en la que sin duda la climatología y el fertilizante son una maravilla…
Sólo viendo las fotos os haréis una idea del tamaño salvaje de “los rosoncios”. Claro, que con tallos de semejante tamaño cabe esperar que las espinas no sean precisamente pequeñas, ¿no?
Como se puede ver perfectamente en la foto,
Sprinkle es un vestido preparadísimo para el “momento lluvia” que además le vendrá perfecta por aquello de que las
plantas se animan “de otra manera” con el agua del cielo (eso me lo decía un vecino que tuve una vez…)
¿Ésto tiene que pesar un montón, no? Bueno dá igual, es un vestido muy alegre…
Pero aprovechando que se acerca “
el día S y la hora V” todo vale, así que esta vez
florero en forma de puño ¿Qué mejor forma de decir Te quiero que con un puño, que dá hasta un poco de “yuyu”, y una flor?
Pues eso “que vivan los puños” pero sólo para
floreros, ehhh…