Nada que de repente hay gente que es capaz de sacarle partido a todo y alguien ha practicado ésto convirtiendo los
joystick de
Nintendo en
relojes.
¿Y que qué hace con ellos? Pues
venderlos, qué va a hacer el pobre si ya se ha cansado de verlos dando vueltas por su casa… Que hay que tener en cuenta que se puede ser nostálgico pero que tampoco va a durar para toda la vida…
El tiempo vuela sí, y por eso lo mejor para representar esta expresión es fabricar un
reloj (que por cierto, si no me estoy quedando cegata parece un plato y es como un poco desagradable) redondo, blanco y con moscas por todas partes, grandes y pequeñas y de todas las edades…
Aunque lo de las edades no lo hemos podido comprobar, claro…
Pues hay algunos a los que les da por crear
relojes de cuco que incluye a un Jack Nicholson con cara de “de ésta no te libras, fijo” y un mechón de pelo en la frente de “te lo puedo decir más alto pero no más claro…”.
Total, que casi lo de “cagarse de miedo” se queda corto…