Porque si es que tienes hambre igual te apetece un poco el “jumeillo” a bacon frito, por aquello del “ir abriendo boca” pero si no es así no me lo explico…
Quizá sea un gran regalo para el Día de los Santos Inocentes, inocentada con olor a bacon ¡Qué repelús!
Como por obra y gracia del “espíritu de la
vela“, sí señoras y señores ¡la vela llora!
Ésto se da un aire a lo de las fuentes con las vírgenes y cosas de ese estilillo, pero
quienes fabrican estas velas no engañan a nadie contando que es un milagro, ellos las fabrican y las venden y ya está…
Madre mía la que hay que liar para que una vela dure más de una vez y de dos y de tres y así muchas veces…
No sé yo si merece la pena, aunque me encantaría probar porque a mi lo que suene a ponerlo todo perdido me vuelve loca. Lo malo es quién limpia después…